Tus proyectos son nuestros retos, escuchamos tus ideas, aportando nuestra experiencia para darle forma a tu estancia y renovarla.

¡Las familias Nobel siguen creciendo! Nos encanta ver como en cada proyecto nos llegan nuevos retos que superar, esta vez en un encantador chalet de dos plantas con muchas habitaciones por
explorar.

UN BUEN RECIBIMIENTO

El mostaza es el motivo central de este salón, nos encanta ver como se combina en los diferentes elementos de la estancia, primero sobre el conjunto de comedor de que podemos ver nada más entrar, una de nuestras mesas Indesan y conjunto de sillas de Modesto Navarro. El contraste entre las maderas robustas de la mesa y el aparador en una habitación llena de luz le confiere personalidad, las visitas tienen un espacio agradable donde reunirse.

 

En este salón comedor no podemos dejar de fijarnos en los pequeños detalles que lo componen y que hacen que se convierta en un espacio acogedor y lleno de personalidad, los espejos de Gabar encima del aparador bañados en un sutil dorado cobrizo le dan vida a este apartado y nos llevan directamente al rincón familiar de la estancia, el salón.

Aquí vemos el contraste entre la butaca de Kebe en tonos mostaza y el agradable sofá de Pedro Ortiz en color crema, en él destaca como añaden un nuevo toque clásico los cojines que creamos en colaboración con Andión, un rincón perfecto en el que relajarse con todas las comodidades.

 

El mueble del televisor de Ciurans aporta un amplio espacio de almacenaje para esta parte de la habitación, con pequeños estantes que llenar de fotos y recuerdos de familia. ¿No os encanta como el estampado geométrico de la alfombra combina de maravilla y cierra el conjunto? Todo un ejemplo de que los detalles importan y que en Nobel somos expertos en ellos.

 

LO MEJOR PARA LAS VISITAS

Si se han quedado encantados con el salón, los visitantes pueden quedarse en el pequeño dormitorio que encontramos a continuación del comedor, un sencillo cabecero forrado en tonos turquesa decora la estancia, combinando con el papel de pared y creando un pequeño rincón donde descansar si estás de visita.

EL REINO DE LOS JUEGOS

Los adultos ya tienen donde acomodarse, pero en esta casa los niños son los protagonistas y eso se demuestra en el inmenso cuarto de juegos, un espacio único repleto de juguetes. Es por esto último que la habitación se compone de una estructura donde el almacenamiento es primordial, cada peluche, libro y juguete quedan guardados tras las puertas de este armario gigante, rematado en un pequeño estante donde situar la televisión. El papel de pared le da a la habitación ese tono infantil y tierno que combina con los toques verde mint de los tiradores.

UN DORMITORIO HECHO PARA SOÑAR

Subimos las escaleras para llegar a la primera de las habitaciones infantiles, el papel pintado llena de color la estancia al fondo y en ella se juega con tonos rosas pastel y grises. En el cabecero de la cama encontramos una tira de leds que ilumina toda la pared y que invita a su pequeña dueña a soñar profundamente.

También tenemos un rincón para el estudio y el trabajo, una estructura formada por unos estantes empotrados que repiten el papel de pared y que termina en un sencillo escritorio, todo lo necesario para concentrarse con los deberes al llegar del cole.

Junto al armario encontramos una pequeña cajonera que hace de tocador, un rincón final donde arreglarse y vestirse cada mañana, siempre en una combinación rosa.

LA PEQUEÑA FÁBRICA

Tras la primera habitación nos recibe una amplia colección de grúas y cuentos, nos encontramos en el segundo dormitorio infantil, esta vez para un pequeño futuro constructor. De nuevo el papel de pared con robots llena de color una habitación que utiliza los tonos mostazas que ya hemos visto pero con el contraste del negro, un cuarto donde jugar y descansar es posible.

 

La zona de trabajo tiene unos pequeños estantes donde antes destacamos la colección de grúas, nuestro pequeño cliente es un apasionado de estos vehículos y no se le escapa una maqueta.

EL RINCÓN DE LOS ADULTOS

Ya toca descansar, los adultos también tienen su pequeño trocito de cielo en este amplio chalet y es el encantador dormitorio principal. Tras una terraza con vistas nos encontramos esta zona de descanso, con un pequeño tocador con zona de almacenaje que mantiene el dorado cobrizo en el espejo y que da paso a la cama.

El cabecero marca los tonos turquesa y castaños de la estancia, jugando con la madera y dando una sensación de calidez y comodidad. Tras la locura de los pequeños, a todos nos apetece tumbarnos en esta confortable habitación y dejar atrás las preocupaciones del día.

 

 

SOBRE EL AUTOR

Nobel Vinte